La impresión 3D, también conocida como fabricación por fabricación aditiva, es un proceso por el que se crean objetos físicos mediante la colocación de materiales en capas según un modelo digital. La tecnología de impresión 3D se puede utilizar para crear diferentes objetos a partir de prototipos, desde piezas sencillas a productos finales de un nivel técnico muy elevado. 

El proceso de impresión 3D consiste en crear los objetos por capas superpuestas de abajo hacia arriba. Antes de empezar con la impresión, el software divide el gráfico 3D en capas tan finas como el diámetro del plástico de salida. Capa a capa, la impresora va desplazándose sobre el plano para soltar el plástico sobre las coordenadas adecuadas. El resultado es una figura en tres dimensiones. Por tanto, una impresora 3D es básicamente una máquina de control numérico (CNC) de tres ejes y un extrusor. El extrusor es el componente que calienta y presiona el cable de plástico para que salga en forma de hilo fino y quede con la forma deseada. 

Sectores en los que se utiliza la impresión 3D 

La impresión 3D presenta multitud de beneficios para las empresas de diferentes áreas, aportando valor añadido. A continuación, presentamos algunos de los sectores en los que la tecnología 3D ha irrumpido para ofrecer más y mejores oportunidades. 

  • Arquitectura: las horas invertidas en desarrollar una maqueta de proyecto arquitectónico son el principal ahorro de profesionales de esta industria al utilizar la impresión 3D como herramienta de trabajo. Otro factor importante es la precisión que se obtiene mediante el uso de estas máquinas y la posibilidad de realizar una pieza física con dimensiones que respetan el patrón digital diseñado o modelado. Un tercer componente es la posibilidad para aplicar una variedad de materiales interesantes a las creaciones y probar aquellos más sostenibles que contribuyan al cuidado del medioambiente. 
  • Joyería: la impresión 3D propone un atajo a los procesos tradicionales de fundición. Menor cantidad de pasos en el desarrollo, mayores posibilidades de creación y ahorros en materiales. Estas son algunas de las ventajas en su aplicación en este negocio. 
  • Medicina y odontología: la materialización de biomodelos para aplicar a la práctica y planificación quirúrgica de diferentes ramas de la medicina es ya un proceso corriente en la impresión 3D. desde archivos exportables de herramientas, termógrafos o ecógrafos, es posible materializar la totalidad o parte del modelo obtenido digitalmente. Esto permite al profesional trabajar y planificar prácticas sobre modelos personalizados y reales de un paciente. 
  • Moldes para inyección: el molde por inyección es todavía el proceso preferido para la fabricación de piezas de plástico en grandes volúmenes, por lo que se utiliza para crear: carcasas, contenedores, tapas de botellas, peinas y otras aplicaciones en el mercado. 
  • Educación: el uso de estas herramientas en el terreno educativo prevé un impacto incalculable a futuro. En distintos ámbitos de la formación, la posibilidad de materializar ideas en poco tiempo nos ofrece posibilidades infinitas en el ámbito educativo. Modelos matemáticos, piezas mecánicas, herramientas, objetos de diseño y partes de la anatomía humana o animal, etc. Estas son solo algunas de las posibilidades con las que se encuentran los alumnos ante una impresora 3D. 

 

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